"Escapismo": m. Técnica ilusionista que consigue escapar de ataduras y cadenas que, en principio, parecen imposibles de abrir

jueves, 17 de junio de 2010

Antes, disfrutaba con el intenso olor a humedad del campo cuando en las tardes de verano el cielo se tornaba gris plomo y amenazaba tormenta. Y antes reía, cuando las gotas de lluvia empezaban a caer con fuerza y mojaban nuestros cuerpos de niños mientras corríamos a refugiarnos debajo del portalón. Ahora, me estremezco, si la lluvia me coge de pronto, desprevenida en la calle. Y respiro hondo, y río, cuando tras la lluvia, elimino el frío que se cala en mis huesos bajo la intensidad de una cálida ducha.

Antes, no conseguía dormir si no me dabais un beso al ir a la cama. Y tras el beso, ya no había miedo a nada, y el sueño se adueñaba de mí hasta el despertar. Y antes, tus abrazos me hacían sentir segura y mientras cada domingo, hacías de mi pelo tirabuzones dorados yo ya sabía que siempre estarías ahí cuando lo necesitara. Ahora, lejos de vosotros, lejos de ti, nos damos abrazos telefónicos y yo sé, que no siempre estaréis ahí, cuando yo regrese a casa.

Antes, pasaba horas y horas en mi habitación si caía en mis manos cualquier libro que devorar. Y vivía miles de aventuras mientras imaginaba vidas diferentes. Y daba pequeños pasos, que igual eran de gigante al enfrentar mi imaginación a una hoja en blanco. Y ahora, mi mente se evade con escogidas lecturas, y mis manos golpean un teclado mientras descargo alegría y tristeza sobre una página virtual en blanco.

Antes, un corazón adolescente sufría cuando tú no me mirabas, y acompañabas a otras hasta la puerta de su casa. Y antes, vivía ilusionada, si tú me mirabas y me hacías reír tras las bambalinas de un teatro, y al llegar a casa mis mejillas se encendían si pensaba en ti y en los besos que no me dabas. Ahora, vivo en la ilusión de encontrarte y de saber que pasarás el día a mi lado. Y al despertar en la mañana, se que todo será perfecto si estás a mi lado compartiendo una cama deshecha de pasión.

Antes, te cogía en mis brazos cuando temblando, nada podía calmar ese llanto de bebé. Y antes seguía cada uno de tus primeros pasos e ilusionada, imaginaba que algún día irías de mi mano en la vida, paso a paso. Y ahora imitas mis gestos, y mis maneras. Y ya no hay llanto de bebé, solo pataletas de una pre adolescente, que sin ser consciente de ello, construye una vida y una futuro.

Antes, disfrutaba con las pequeñas cosas de la vida, ahora, las pequeñas cosas, son siempre, grandes placeres por vivir.

martes, 20 de abril de 2010

Hoy de pronto te encontré, fue al doblar la esquina de la calle por la que nunca paso, quizás por eso hacía tanto tiempo que no te veía cara a cara. No supe cómo reaccionar, pero sabía que no quería pararme frente a tí, que no podía ni debía decir tan solo "hola". Me giré deprisa y salí corriendo en dirección contraria sin tener en cuenta las consecuencias, sin valorar qué pensarías de mi reacción, pero es que la verdad, ahora no tiene importancia. Te desheché de mi vida como quien llena una caja de fotos que nunca más volverá a observar para enterrar recuerdos de una etapa que ya pasó, como quien abre ventanas para que el aire viciado y encerrado de paso al aire puro de la montaña, como cuando vacías el armario de la ropa gris de invierno para poder dejar espacio al color primaveral, como cuando pones el corazón en reparación para que pueda seguir latiendo con fuerza al correr hacia una nueva playa de arena dorada y mar bravo.
Hoy de pronto me sorprendí pensando en tí, en los momentos en los que me has acompañado, con la poca generosidad que te caracteriza, instalándote en mi pecho y aferrándote fuerte, recelosa incluso del aire que pueda entrar en él al respirar. Mi mente por un momento, se quedó junto a tí. Recordando atardeceres de tu mano, lunas llenas anhelando que te alejaras de mí, tardes de lluvia con tu única compañía en las que intentabas hacerme creer que tú eras lo más importante de mi vida, lo único válido, que tendrías en exclusividad para siempre mi mano, que iría cogida en el camino sólo de tí. Y por un momento volví a cerrar los ojos, y por un instante al abrirlos descubrí que ya no estabas en  mí, no estabas junto a mí, no estabas en mi mirada ni en mi forma de reir. El eco de tu esencia no resonaba en las paredes de mi habitación ya y al mirarme en el espejo, tu reflejo no estaba ahí, no te mostrabas detrás de mí, ya no me cogías por la cintura, no tapabas mi boca al intentar reir, ni teñías mi rostro de gris....
Hoy de pronto te encontré, fue al doblar la esquina de la calle por la que nunca paso. Hoy, Soledad, me alejé de tí....

jueves, 15 de abril de 2010


que vienes y vas, que soplas gélido que callas ardiendo
que buscas la carne que conoces el cuerpo
que encuentras el vicio y el recatado rincón
que sales huyendo que vuelves sudando deseo...

que presumes anhelo y no sabes del beso
que ríes desconociendo el olor del intenso secreto
que gritas aullando
por no ver al cielo
tornarse de rojo
en este momento...
Yo
que ya ni pienso y siento tu sexo una cama vacía
que busco el frío y húmedo calor de tus dedos
que leo en tus ojos el cansado beso arder de desierto
que sigo creyendo que busco despertar en deseo...
Yo
que abro ventanas que cierro recuerdos
que miro hacia el cielo buscando la lluvia de tus ojos negros
que me paralizo
al rozarme el sexo
batir de mariposas
en este momento...
Nosotros
que no buscamos el encuentro
almas solitarias
que comen de los cuerpos
desgarrando los huesos
en el mantel del suelo
terminar con el alma explosión de universo
gotas de llanto que recorren los labios
en otro momento...
Y otra vez tú,
que vives en el recuerdo
y otra vez yo,
que sueño besar tu sexo
en este momento...

sábado, 20 de marzo de 2010

El poder de sentirse bien

"A perro flaco todo le son pulgas", quizás este sea uno de los componentes de nuestro refranero español más conocidos por todos y quizá muchos pensarán que este dicho es totalmente cierto, y sí, puede que lo sea, pero problablemente lo es si lo aplicamos es su sentido más literal, a los perros, que como animales que son, son seres sin capacidad para decir sobre sus actos, sentimientos y estados (eso sí, por favor, que ningún amante de los animales se sienta ofendido por la afirmación que acabo de hacer). La cuestión es, qué ocurre cuando aplicamos este refrán a las personas y qué se produce en nosotros cuando nos sentimos desdichados o miserables. Lo que ocurre, es exáctamente que estos sentimientos se intensificarán y entraremos sin poder evitarlo e irremediablemente en una espiral que nos llevará a sentirnos infinitamente desdichados y miserables. Esto es parte de lo que nos enseña "El Secreto". La recomendación de este pequeño-gran libro lleno de máximas para alcanzar la felicidad plena, el poder, el bienestar espiritual y material me había llegado en diferentes ocasiones y por diferentes medios y sin embargo siempre lo dejaba para otro momento. Fue la semana pasada cuando amiga que había leído el libro y a la que pregunté sobre él, me recomendó ver el documental que se había hecho delmismo Desde que empezé a verlo, mi estado de ánimo comenzó a cambiar. Todos aquellos que hayais accedido a este libro o documental sabréis sin duda de lo que hablo, y aquellos que aún no lo hayais hecho, os recomiendo sin duda que lo hagáis de forma inmediata. No se trata de seguir lo que en él dice al dedillo o de creer a pies juntillas que la abudancia y la riqueza llegarán sin más a nosotros. No se trata de eso. Siempre he creído en la ley del esfuerzo y obtener aquello que ganamos con y a través de éste. Sim embargo, "El Secreto" me hizo ver más allá. Me recordó el poder de sentirse bien. Muchos pensaréis que esto es una tontería, y sin embargo, os invito a hacer la siguiente reflexión, ¿os sentís mejor cuando lloráis o cuando reís?...y cuando hacéis cualquiera de estas dos cosas, ¿de qué os entran ganas?... la primera respuesta depende de cada uno, aunque casi podría afirmar que todos pensaréis en  momentos agradables cuando reís y tristes cuando lloráis. La segunda respuesta sin lugar a dudas es la siguiente, cuando alguien llora, solo tiene ganas de seguir llorando y cuando  alguien ríe, solo quiere seguir riendo... y esto es lo que he aprendido de El Secreto. Creer y afirmar que estás bien, pensar en positivo, recurrir a experiencias y recuerdos agradables, no nos hace otra cosa más que iluminar nuestra rostro con una sonrisa y llenarnos de felicidad. De verdad os animo a todos a estar felices siempre, a pensar en positivo y a descubir cómo estos pensamientos nos devolverán felicidad y bienestar. Esto es "El Secreto" y el poder de sentirse bien.

martes, 16 de marzo de 2010

¿Qué significan las sensaciones?
A veces recorren mi cuerpo,
justo en aquel momento,
en aquel en que estoy distraida.
O quizás, es cuando no lo estoy
y mi cabeza está dando vueltas y vueltas
en una espiral sin fin, de grisis y negros...
Ya huele a tierra húmeda y puedo sentir
cómo mis huesos se entumecen por el frío,
y no es frío lo que siento cuando estoy ahí,
a tu lado, a su lado, junto a tí, junto a ellos...
Mi casa y mi tierra, mi familia y mi gente,
mis orígenes...
Volver al vientre materno de una tierra
que me acoge en el verde,
verde de sus ojos,
verde de tus ojos,
verde de mis ojos,
verde de nuestros ojos,
de nuestros orígenes,
ese verde que marca el camino,
el camino de retorno y futuro de genes...
Son sensaciones las que me envuelven,
en un azul intenso y frío,
tan intenso y frío como tu mar,
como su mar,
como mi mar,
como nuestro mar,
mar de ríos que corren tu fértil tierra,
su tierra,
mi tierra,
nuestra tierra...
A veces me estremezco en sensaciones,
sensaciones que me llevan hacia tí...

martes, 2 de marzo de 2010

Alma

A veces te escapas
y no se dónde buscar
no se dónde vas
ni cuando volverás...

A veces te escondes,
y no se dónde te encontrarás.
sabes que te persigo
que quiero aferrarme a tí...


A veces te refugias en el fonde del ser.
Y busco en los rincones de mi mente
en cada uno de mis pensamientos
recorriendo cada centímetro de mi piel.
Y busco tu aroma y anhelo tu calor.
Y tu cordura, se transforma en locura.
Y caigo en picado si tú no estás.
Y muero de sed,
por no saber escucharte,
por no saber alimentarte...

 
A veces quiero enfrentarme a tí,
quiero enfrentarme a mí,
y sales corriendo
y me obligas a fingir..

A veces, Alma, no se dónde encontrarte.

sábado, 27 de febrero de 2010

Estamos trabajando en ello

Ayer tuve una de esas noches de viernes, en las que el plan es nulo, pero en las que además, tampoco te apetece hacer nada y ni la mejor de las opciones, en caso de haber existido, me habría arrancado del disfrute de la soledad en mi sofá.
Nunca he soportado la doble moral que mantienen algunos, es más, me pone de bastante mala leche, y lo que ayer podía haber sido una noche perfecta con un plan en la mejor compañía, es decir, yo misma, consiguió gracias al electrodoméstico mejor introducido en nuestras vidas, que me fuera a la cama con un enorme cabreo.
Mientras cenaba delante del televisor y con una copita de vino tinto en la mano, comenzó uno de estos programas de fin de semana noche con la temática "corazón" en los que un grupo de "periodistas y colaboradores" se enfrentan a un invitado que suscita mayor o menor interés en el espectador con esa furia desmedida, que nunca llegaré a entender, pero es como si les fuera la vida en ello, y ni Zapatero ni Rajoy, en este momento crítico, consiguen ponerle tanta pasión a lo que debería ser una "Cuestión de Estado", en el llamado Debate del estado de la Nación.
Ayer, el invitado era un ex-trabajador de una famosa tonadillera, imputada con o sin razón, implicada o no, en el caso de corrupción urbanística más importante de este país, "El caso Malaya" y esto, si debería ser una "Cuestión de Estado". El programa empezó a suscitar mi interés cuando por referencias hechas en el mismo, me doy cuenta de que en la otra cadena, y en otro programa del mismo corte, el invitado era el cuñado de este, tratando ¡¿los mismos temas?!... no daba crédito a tan surrealista situación, e iba saltando de una a otra cadena con el mando en la mano y la boca abierta... Uno con la sonrisa puesta todo el tiempo, en tono desafiante, el otro haciendo alarde de una falsa humildad y dolor por un supuesto desprecio hecho por la tonadillera después no se cuántos años de entrega y confidencias... y lo más increíble, ambos tratando temas y lanzando acusaciones, que sólo deberían hacerse en los juzgados... Y sigo sin entender en el interés que puede suscitar en el espectador si la nevera de "Cantora" tieno o no un candado o si el Ex-alcalde marbellí escondió un maletín con dinero en un coche de caballos...
Me serví otra copa de vino, y lo peor vino a continuación. Desde hace varios días, se trata en este tipo de programas otro asunto delicado. Una nueva operación policial denominada "Operación Toscana", explotación sexual, falseo de documentos y blanqueo de dinero (vamos, que un completo) en la que se encuentra implicada toda una familia del mundo del colorín y el espectáculo, era el siguiente tema del programa. Prostitución y delito fueron las dos palabras más usadas por los colaboradores. Un "debate" que dio paso a otro, en el que el tema era el mismo, prostitución, y en el que sin embargo las palabras más usadas fueron lujo, belleza y poder... Y yo me pregunto ¿no es lo mismo siempre y cuando el acto sea consentido si se cobran 50 euros o 6000  por servicio?, ¿por qué unas son prostitutas y otras son chicas de compañía?, ¿por qué los medios de comunicación exponen a unas sin ningún tipo de reparo y se limitan a dar iniciales de otras como si fueran intocables, alegando el poder que éstas y sus clientes tienen?... no entiendo la falsa moral de este país, y no entiendo por qué se siguen tratando en un plató de televisión temas que deberían tratarse en un banquillo.
Pero lo peor, de esta falsa moral, no es la que manifiestan estos programas y colaboradores, si no la del propio espectador. Se nos llena la boca diciendo que solo se nos ofrece telebasura, y que si la consumimos es porque no hay ninguna otra opción. Lo cierto es que ayer estuve delante del televisor hasta cerca de las dos de la madrugada, y que tampoco sabría decir qué opciones había en las otras cadenas, porque ni siquiera me molesté en averiguarlo. Lo cierto es que podría haber visto una película, que podría haber escuchado música, que podría haber haber salido a compartir un rato de ocio con unos amigos, y que sin embargo y a pesar de ir cabreándome poco a poco, lo único que hice fue consumir durante más de dos horas esto que llamamos televisión. Con sus temas basura, su doble moral, y sus concursos para ganar dinero a través de un sms en el que la clave para llevarse el premio era ayer "Estamos trabajando en ello". Lo que aún no se, es en qué están trabajando... ¿Será en ofrecer una alternativa nueva al espectador que pocos decidirán consumir o será en una solución a la crisis económica de este país?...
No seamos cínicos y abandonemos la doble moral. Todos consumimos en algún momento este tipo de programas y no debemos escudarnos en que no hay otra opción como si nos obligaran a hacerlo. Hay otras salidas, otras vías de escape. La mía ayer, fue "Verdes valles, colinas rojas (La Tierra Convulsa)" de Ramiro Pinilla. Sólo sumergirme antes de dormir en sus páginas, logró arreglar mi noche de plan perfecto. Trabajemos en ello y aprendamos a consumir nuestro tiempo de ocio, aprendamos a consumir televisión y sólo así, escaparemos de la "prostitución mediática" a la que voluntariamente y frecuentemente nos vemos sometidos.