"Escapismo": m. Técnica ilusionista que consigue escapar de ataduras y cadenas que, en principio, parecen imposibles de abrir

martes, 20 de abril de 2010

Hoy de pronto te encontré, fue al doblar la esquina de la calle por la que nunca paso, quizás por eso hacía tanto tiempo que no te veía cara a cara. No supe cómo reaccionar, pero sabía que no quería pararme frente a tí, que no podía ni debía decir tan solo "hola". Me giré deprisa y salí corriendo en dirección contraria sin tener en cuenta las consecuencias, sin valorar qué pensarías de mi reacción, pero es que la verdad, ahora no tiene importancia. Te desheché de mi vida como quien llena una caja de fotos que nunca más volverá a observar para enterrar recuerdos de una etapa que ya pasó, como quien abre ventanas para que el aire viciado y encerrado de paso al aire puro de la montaña, como cuando vacías el armario de la ropa gris de invierno para poder dejar espacio al color primaveral, como cuando pones el corazón en reparación para que pueda seguir latiendo con fuerza al correr hacia una nueva playa de arena dorada y mar bravo.
Hoy de pronto me sorprendí pensando en tí, en los momentos en los que me has acompañado, con la poca generosidad que te caracteriza, instalándote en mi pecho y aferrándote fuerte, recelosa incluso del aire que pueda entrar en él al respirar. Mi mente por un momento, se quedó junto a tí. Recordando atardeceres de tu mano, lunas llenas anhelando que te alejaras de mí, tardes de lluvia con tu única compañía en las que intentabas hacerme creer que tú eras lo más importante de mi vida, lo único válido, que tendrías en exclusividad para siempre mi mano, que iría cogida en el camino sólo de tí. Y por un momento volví a cerrar los ojos, y por un instante al abrirlos descubrí que ya no estabas en  mí, no estabas junto a mí, no estabas en mi mirada ni en mi forma de reir. El eco de tu esencia no resonaba en las paredes de mi habitación ya y al mirarme en el espejo, tu reflejo no estaba ahí, no te mostrabas detrás de mí, ya no me cogías por la cintura, no tapabas mi boca al intentar reir, ni teñías mi rostro de gris....
Hoy de pronto te encontré, fue al doblar la esquina de la calle por la que nunca paso. Hoy, Soledad, me alejé de tí....

jueves, 15 de abril de 2010


que vienes y vas, que soplas gélido que callas ardiendo
que buscas la carne que conoces el cuerpo
que encuentras el vicio y el recatado rincón
que sales huyendo que vuelves sudando deseo...

que presumes anhelo y no sabes del beso
que ríes desconociendo el olor del intenso secreto
que gritas aullando
por no ver al cielo
tornarse de rojo
en este momento...
Yo
que ya ni pienso y siento tu sexo una cama vacía
que busco el frío y húmedo calor de tus dedos
que leo en tus ojos el cansado beso arder de desierto
que sigo creyendo que busco despertar en deseo...
Yo
que abro ventanas que cierro recuerdos
que miro hacia el cielo buscando la lluvia de tus ojos negros
que me paralizo
al rozarme el sexo
batir de mariposas
en este momento...
Nosotros
que no buscamos el encuentro
almas solitarias
que comen de los cuerpos
desgarrando los huesos
en el mantel del suelo
terminar con el alma explosión de universo
gotas de llanto que recorren los labios
en otro momento...
Y otra vez tú,
que vives en el recuerdo
y otra vez yo,
que sueño besar tu sexo
en este momento...